miércoles, 2 de julio de 2008

Los catorce mandamientos del buen cooperante

Hace un tiempo que descubrimos por ahí, un artículo que nos pareció bastante interesante, lo firmaba Víctor Viñuales, Director Ejecutivo de la Fundación Ecología y Desarrollo y vamos a lanzarnos a hacer un pequeño resumen del mismo.

El cooperante, la cooperante, como ocurre en el caso de otras profesiones aunque tal vez más que en ellas comprometen en su trabajo cotidiano la globalidad de su persona. La sonrisa, el guiño, el tono de voz, el gesto, se convierten en herramientas de su labor. Pero no basta la buena voluntad. Los cooperantes, como responsables últimos y con frecuencia principales del cómo se hace la cooperación tienen en sus manos una parte fundamental del éxito o fracaso de la cooperación. Si los médicos, los abogados, los periodistas tienen su propio código deontológico, los cooperantes también deben tener el suyo, una guía ética que vaya más allá de la política concreta que desarrolla el organismo en el que trabajan. La siguiente propuesta de Código con 14 mandamientos, referida exclusivamente al cómo se coopera, intenta esbozar una línea de conducta cuya validez se extienda más allá del país o del sector social con el que se realiza la cooperación:

1. DEJARÁS A LA CONTRAPARTE LOCAL PROTAGONIZAR EL PROYECTO. Esto significa que hay que hacer las cosas bien y hay que gestionar bien, pero siempre y cuando lo que se hace sea entendido y compartido por la contraparte local. No hay que provocar por hipersolidaridad, hiperlaboriosidad o hiperpaternalismo una atrofia de las capacidades de las contrapartes locales. Sólo hay que hacer lo que las contrapartes locales no pueden hacer.

2. ESTIMULARÁS LA AUTOESTIMA EN LA CONTRAPARTE LOCAL. El proceso de desarrollo, tanto en las personas individuales como en las sociedades, exige una dosis suficiente de autoestima. A pesar de esta evidencia los proyectos de cooperación se inician con frecuencia a partir de lo que falta, de lo que la gente no sabe hacer, de lo que la gente no ha hecho. El cooperante debe valorar lo que ya existe, lo que ya se hace, lo que ya se sabe

3. NO AYUDARÁS A QUIEN NO SE AYUDA A SÍ MISMO. La cooperación debe ser un encuentro de fuerzas, una suma de voluntades.

4. COOPERARÁS, NO HARÁS DONACIONES. Quien recibe las cosas y las oportunidades gratuitamente se ve privado de la tremenda satisfacción que proporciona conseguir con el esfuerzo propio lo que antes se deseó. Salvo en casos de extrema necesidad motivada por catástrofes no deben hacerse donaciones.

5. ATENDERÁS AL PROCESO: ES LO FUNDAMENTAL. En el diseño de cada proyecto de cooperación se establecen unos objetivos que hay que cumplir.Sin embargo, más importante que ese objetivo cumplido- puente, escuela, agua potable, caminos... es si el proceso para lograrlo ha incrementado la capacidad de la contraparte local y de la comunidad para realizar nuevos diseños de nuevos proyectos.

6. COMPRENDERÁS LA CULTURA LOCAL. El cooperante debe interesarse- esforzarse si es necesario- en comprender la cultura de quienes le acogen, sus valores, su lenguaje, sus refranes, sus costumbres, su particular manera de entender el mundo. Sólo así podrá entender y hacerse entender sin demasiados equívocos.


7. EVITARÁS EL NORTE-CENTRISMO EN TUS ANÁLISIS Y EN TU CONDUCTA. El cooperante no creerá así, sin más, que el progreso es lineal y avanza en una sola dirección. Y por eso, no pensará que la sociedad con la que coopera está hoy en un punto de esa línea por el que la sociedad de la que él procede ya pasó y que su misión es guiar a quienes van "atrasados" en ese tránsito hacia la estación de llegada que ya él conoce.

8. NO IMPONDRÁS, PERO NO LO ACEPTARÁS TODO. Es preciso que el cooperante cree con la contraparte un clima en el que pueda expresar todas sus ideas sobre el proyecto y también las críticas sin herir, sin humillar.

9. NO TE ENGAÑARÁS: EL PODER ESTÁ DESIGUALMENTE REPARTIDO. La desigualdad de poder entre la agencia de desarrollo- que el cooperante representa- y la contraparte es real. No se trata de ocultarla sino de clarificarla, de señalar sus límites y de crear reglas de juego que sean aceptables y equitativas para ambas partes.

10. SERÁS PUENTE: TRADUCIRÁS LAS DOS LÓGICAS. El cooperante debe traducir constantemente a la contraparte local la lógica del organismo al que representa y viceversa.

11. COORDINARÁS TU PROYECTO CON EL DE OTROS. El primer deber de los cooperantes es cooperar entre sí en beneficio del desarrollo local. Compartir y no competir: Ése es el camino.

12. ACEPTARÁS QUE LA META NO ES SER QUERIDO POR LOS POBRES. Hay que contener el común y extendido deseo de que nos quieran muchísimo. Cuando se ejerce de cooperante, esto es relativamente fácil.

13. DESCUBRIRÁS QUE COOPERAR ES APRENDER. La tarea de cooperación es una gran oportunidad para comprender otra cultura y otros valores. Una ocasión para contemplar la cultura de procedencia con distancia, con otra mirada. Se trata de un momento único para aprender del propio país y de uno mismo y hay que aprovecharlo.

14. TE CONVENCERÁS DE QUE LA FINALIDAD DE LA COOPERACIÓN ES DESAPARECER. La prueba última de la bondad de un proyecto es que al finalizar los recursos de cooperación el proyecto subsiste- si es de esa clase- con recursos propios. Esto exige trabajar para irse.

Para los que lo querais leer enterito... pinchar aquí.

1 comentario:

Pilara dijo...

Bravoooo! Chevere!
Me encantó!!

GraSias!